Preparación Y Tipos De Depilación

Dentro de las “exigencias” sociales que tenemos las mujeres es el estar depiladas para “vernos” mejor.

El hecho de que lo hagas o no es una decisión personal, o así debiera ser. Hay mujeres que han decidido no hacerlo y viven así y eso habrá que respetarlo.

En fin, esto de la depilación es todo un tema que incluso ya ha llegado hasta el género masculino.

Pues bien, si la decisión de depilarse continúa en tu caso, deberás entonces hacerlo bajo ciertos cuidados.

Esto es como todo, cuando se prevé de la mejor forma un corte de cabello, un vestido o un accesorio, los resultados son mejores y ante una depilación no es la excepción.

Dentro de las recomendaciones básicas tenemos las siguientes:

  • Exfoliar la piel regularmente para eliminar las células muertas y evitar pelos subcutáneos.
  • Depilarse después del baño o la ducha, pues el calor dilata los poros y facilita la depilación.
  • No depilar antes de la menstruación. En el período premenstrual, al disminuir la progesterona y los estrógenos, el vello se refuerza y hay riesgo de que se rompa el pelo.
  • Si tienes un evento especial, debes depilarte con antelación para dar tiempo a desaparecer las eventuales rojeces.
  • No se deben aplicar cosméticos depilatorios sobre la piel irritada por el sol o ante la presencia de verrugas, eccemas o heridas.

Pues bien, ya que tienes esta lista de recomendaciones básicas que, para la salud de tu piel esperemos que las tengas en cuenta, ahora tienes toda la puerta abierta para usar algún tipo de depilación que puede ser:

El rasurado: con este método solo se elimina la parte aérea del vello y tiene como ventajas la rapidez y la comodidad. Como desventaja se tiene que el vello crece rápido y fuerte y causa picores en la piel.

Si usas este método verás que actualmente se han desarrollan nuevos modelos de cuchillas que facilitan el rasurado sin causar lesiones y algunas presentaciones incluyen una banda que hidrata la zona afectada.

La depilación eléctrica también recibe el nombre de electrólisis y es otra técnica de depilación que se basa en combinar dos tipos de corriente eléctrica: corriente galvánica y corriente alterna.

Con este método se destruye el bulbo y la papila mediante la formación de hidróxido sódico. La corriente alterna de alta frecuencia es la responsable de la destrucción del pelo porque produce calor.

Este es un método muy lento que requiere mucha precisión por parte de quien lo aplica, por lo que es altamente recomendable que se un especialista en la materia.

El número de sesiones depende de la intensidad de la corriente, el tipo de pelo, la cantidad y la persona.

Es importante que sepas que esta técnica es bastante dolorosa, por lo que se suele aplicar una anestésico local con antelación. Se recomienda para zonas concretas y no para grandes superficies.

Otro de los métodos de depilación es utilizando un láser.

Este método de depilación se basa en el empleo de luz. La transmisión de la luz se puede realizar mediante dos tipos de aparatos: láser u otro aparato que emita una pulsación de luz muy potente, previamente filtrada que afecta directamente en la melanina del pelo.

En el empleo de esta técnica es muy importante que la duración de la sesión se ajuste al tamaño del cromóforo (melanina) y que se adecue al fototipo de piel y a la coloración del pelo.

Después de este periodo de sesiones, se puede producir lo que se llama una depilación definitiva, en la gran mayoría de los casos.